Luego del ingreso paulatino de los estudiantes durante la semana pasada, esta mañana inauguramos oficialmente el Año Lectivo 2018 – 2019, con la presencia ya de todos nuestros estudiantes desde el nivel Inicial II hasta 3ro de Bachillerato.

Autoridades, docentes, padres de familia, personal administrativo y de apoyo, también participaron de este importante espacio, en donde la Hna. María Elena Cabrera invitó a iniciar el año lectivo con una actitud abierta al Espíritu,  para  discernir los signos que demanda la educación en la actualidad,  y  Contemplar en la realidad concreta la presencia y acción de Dios, como vivieron nuestros Fundadores: Enriqueta Aymer y José María Coudrinpara llevar ante Jesús Eucaristía los gozos, las alegrías y también los momentos de sufrimiento, de tristeza o de dolor que nunca faltan en la vida del ser humano.

Desde hoy, todos quienes conforman esta Institución, inician un nuevo período de expectativas, metas y sueños, que con la bendición de los Sagrados Corazones de Jesús y María, seguramente se irán cumpliendo.

Al respecto, recogimos la opinión de un estudiante y de una docente:

 

José Rodríguez (2do año Bachillerato “B”):

“El ingreso a clases, como cada año, me parece una oportunidad o el inicio de nuevas oportunidades, ya que más allá del aprendizaje académico, uno va creciendo tanto en valores como en conocimientos personales, uno aprende a conocer a las personas y a tener una claridad mucho más reveladora de las cosas buenas y de las cosas malas, y se descubre que la vida estudiantil es más feliz cuando se divierte aprendiendo, cuando se divierte con los amigos y con los profesores. El inicio de cada nuevo año son nuevas oportunidades para comenzar desde cero en conocimientos como en amistades, pero recordando los fallos y los aciertos que se tuvo en años anteriores”.

 

Lcda. Erika Zamora (Docente de Inicial II):

“Ya que recibo a los estudiantes más pequeños, el inicio de clases significa una gran emoción, una expectativa alta, no solo en cuanto a los estudiantes sino también a los padres de familia que vienen por primera vez a nuestra Institución, invitándoles, animándoles a ser ese espíritu Corazonista, a ser entregados a nuestra escuelita, y más aún cuando se trata de los primeros hijos o hijos, pues los padres de familia suelen estar más nerviosos, recibiéndoles y acogiéndoles con todo el amor del mundo para que sientan esa confianza, ese sentimiento de acompañamiento hacia ellos y sus hijos y sobre todo para que sepan que están poniendo a sus tesoros en muy buenas manos”.

(SC)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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