“Ningún sacrificio es demasiado grande, si se hace por Cristo”.

Padre Damián de Veuster

A propósito de que en el mes de octubre, la Iglesia Católica dedica especialmente a despertar el Espíritu Misionero Universal en todos los fieles, en nuestra Institución, se realizaron celebraciones Eucarísticas en honor al Padre Damián, misionero SSCC.

Con la coordinación del Dpto. de Pastoral, tanto los estudiantes de primaria como de secundaria, participaron de los encuentros que recordaron la vida y misión del Padre Damián, quien permaneció como voluntario, junto a enfermos de lepra en la isla Molokai en Hawai, enfermedad por cuya causa falleció en 1885.

Este acto es importante también, por su objetivo de motivar a nuestros estudiantes a participar de la Infancia Misionera y Grupos Juveniles,  en donde podrán vivir una experiencia de amistad con Dios, que nos prepara para la misión.

     

Padre Damián de Veuster:

José De Veuster, el futuro Padre Damián, nació el 3 de enero de 1840 en un pueblo de Bélgica, llamado Tremeló. Disfrutó de una familia unida y cristiana. Desde niño destacó por su fuerza y por su bondad. A los 19 años profesó como religioso en la Congregación de los Sagrados Corazones y a los 23 fue a las lejanas misiones de las Islas Hawai.

A sus 33 años se ofreció como voluntario para permanecer con los enfermos de lepra en la isla de Molokai. Damián llevó esperanza, fue el consolador y animador de los leprosos, su pastor, médico de sus almas y de sus cuerpos. Dio voz a los sin voz. Construyó una comunidad donde el gozo de estar juntos y la apertura al amor de Dios proporcionaba a sus miembros nuevas razones de vida.

En 1885 es contagiado por la lepra, muriendo por esta causa a los 49 años. El 11 de octubre de 2009 el Papa Benedicto XVI lo canoniza en la Plaza de San Pedro de Roma, convirtiéndose San Damián de Molokai, en un modelo universal como Misionero.

(SC)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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